Quieres sacarle el máximo partido a tu poncho favorito? Pues, tan sencillo como utilizarlo de vestido, falda larga o corta, dependiendo de la ocasión.!!!!
Con una espátula eliminé los restos de pintura blanca que tenía. Pinté con esmalte antioxido. Por último le di dos capas de esmalte acrílico en azul marino.
Ya que tenía en casa todo lleno de palés, clavos , martillos.....tras el montaje de la mesa, aproveché algunos restos para realizar un banco. En esta ocasión lo terminé con esmalte sintético blanco mate. Para integrarlo, coloqué en la pared una manta marroquí.
Solo fueron necesarios dos palés, uno para crear la superficie de la mesa y otro para conseguir las patas, utilizando los listones laterales de más grosor. Un martillo, clavos largos sin rosca, y un serrucho de madera.
Pinté con protector de madera para que no desaparecieran los nudos naturales. Finalmente elegí unas sillas plegables del mismo tono y estilo, creando un armonioso conjunto.
Con unas simples tejas y adhesivo de montaje multiusos, coloqué en los ángulos de una terraza techada una acogedora iluminación ambiental. Integré las tejas pintándolas con el mismo tono que las paredes.
Cactus chumberos hechos con esparto. Unas bolsas de plástico amarillas,
sirven para simular las flores. Cantos rodados y unos tiestos que
combinen con la decoración del entorno, serán suficientes para crear un
original rincón rústico.